Semana 23
Como cada lunes, comparto la actualización semanal del mercado, con análisis de los temas más relevantes, tendencias, cifras clave y tuits destacados.
Momentum
Nuestro barómetro se encuentra en zona neutral, aunque el mercado estadounidense está en zona de sobrecompra, mientras que el resto de los mercados permanece en zona neutral. Normalmente evitamos comprar acciones o índices que se encuentran sobrecomprados y preferimos esperar correcciones para iniciar o aumentar posiciones.

Según nuestro modelo de ciclos económicos, seguimos en la fase tardía del ciclo alcista, una etapa que históricamente puede durar entre 6 meses y 2 años. En mi opinión, entramos en esta fase a principios de este año. Aunque es imposible predecir con exactitud cuánto durará cada etapa del ciclo, lo más probable es que esta fase sea seguida eventualmente por una desaceleración económica o una recesión.
En la parte final de los ciclos alcistas suele observarse una aceleración de los mercados bursátiles que, en algunos casos, termina derivando en una burbuja. También es frecuente ver un superciclo de materias primas y un fuerte desempeño de los mercados emergentes durante este período.
Actualmente, las empresas vinculadas a la inteligencia artificial muestran características de una burbuja en rentabilidades y crecimiento de beneficios, pero no necesariamente en sus valoraciones. Es posible que, si el entusiasmo y los flujos de capital continúan aumentando, esta burbuja de beneficios termine transformándose más adelante en una burbuja de valoraciones, como ha ocurrido en otros grandes ciclos de innovación tecnológica.

Q&As
Todo lo que tienes que saber sobre el IPO de SpaceX
SpaceX busca salir a bolsa con una valoración de USD 1.75 billones, a pesar de haber generado aproximadamente USD 18.700 millones de ingresos el año pasado y registrar una pérdida neta cercana a USD 4.900 millones. Esto implica una valoración equivalente a unas 95 veces sus ventas anuales, uno de los múltiplos más altos jamás vistos para una empresa de este tamaño.
Con esta valoración, la empresa se situaría entre las compañías más valiosas del mundo, superando a gigantes como Tesla, Samsung y Berkshire Hathaway, y compitiendo directamente con Meta por un lugar entre las diez mayores empresas por capitalización bursátil.
La compañía combina cuatro negocios: Starlink (Satelites), Space (Espacio), xAI (Inteligencia artificial) y X (Social Media), aunque actualmente Starlink genera el 61% de los ingresos y prácticamente toda la rentabilidad del grupo.
Lo positivo (Bull Case)
🟢 Starlink es una máquina de generar efectivo. Facturó $11.4B en 2025, con márgenes EBITDA del 63% y más de 10 millones de suscriptores. Algunos analistas ven potencial para alcanzar 100 millones de usuarios gracias a Direct-to-Cell y la expansión internacional.
🟢 Starship podría transformar la economía espacial. Si logra reducir drásticamente los costos de lanzamiento, abriría mercados completamente nuevos como turismo espacial, manufactura orbital y minería de asteroides.
🟢 Existe potencial demanda técnica por parte de fondos indexados, ya que los grandes proveedores de índices están adaptando sus reglas para facilitar la inclusión de SpaceX.
Lo negativo (Bear Case)
🔴 La valoración es extremadamente exigente. A $1.75T, SpaceX cotizaría a aproximadamente 95 veces ventas, un múltiplo muy superior al de prácticamente cualquier empresa pública comparable.
🔴 La rentabilidad actual es débil. Tras integrar xAI, la compañía pasó de ganar dinero en 2024 a registrar pérdidas significativas en 2025. xAI consume enormes cantidades de capital y actualmente es financiada por Starlink.
🔴 Gran parte del éxito futuro ya parece estar descontado en el precio. La valoración asume que Starlink seguirá creciendo masivamente, que Starship funcionará según lo previsto y que xAI logrará competir con OpenAI y Anthropic.
🔴 El free float será muy reducido (3%-5%), lo que podría traducirse en alta volatilidad y menor liquidez para los nuevos accionistas.
Conclusión
SpaceX probablemente es una de las compañías más extraordinarias del mundo, pero no necesariamente una inversión extraordinaria a cualquier precio. El éxito operativo de Starlink y el potencial de Starship son innegables, pero a una valoración de $1.75 billones, el mercado ya está descontando gran parte de ese optimismo. Para el inversionista, la pregunta clave no es si SpaceX tendrá éxito, sino cuánto de ese éxito ya está reflejado en la valoración actual.
Exclusivo: para los clientes de Esfera Wealth invertidos en el pre-IPO de SpaceX
Cronograma de venta de acciones de SpaceX después del IPO
¿Qué pasó con tu inversión en xAI?
Cuando SpaceX adquirió xAI en febrero de 2026, tus acciones de xAI se convirtieron automáticamente en acciones de SpaceX. Es decir, hoy ya eres accionista de SpaceX, y tu posición participará del IPO que se espera para finales de junio.
¿Cuándo recibirás liquidez?
Como inversor pre-IPO, tu posición está sujeta a un período de lock-up, lo que significa que las acciones no se venderán de inmediato tras el listado. Sin embargo, una parte de tu posición califica como “Early Release”, lo que permite ir liquidando en etapas antes del vencimiento total a los 180 días. El calendario estimado es el siguiente:
- Resultados Q2 2026 — Se venderá automáticamente hasta el 20% de tu posición elegible, dos días hábiles después de que SpaceX publique sus resultados trimestrales.
- Bonus por desempeño del precio — Si la acción cotiza al menos un 30% por encima del precio del IPO durante 5 de los 10 días previos a los resultados Q2, se liberará y venderá un 10% adicional.
- Liberaciones escalonadas por tiempo — Un 7% adicional se venderá automáticamente en cada uno de los días 70, 90, 105, 120 y 135 post-IPO, acumulando hasta un 35% más.
- Resultados Q3 2026 — Se venderá automáticamente hasta un 28% adicional, dos días hábiles después de los resultados.
- Día 180 — El resto de tu posición se liquidará en su totalidad.
La Burbuja de la IA: ¿Camino a un Colapso?
Durante una entrevista en el popular podcast The Diary of a CEO de Steven Bartlett, el empresario y autor Daniel Priestley compartió una visión crítica sobre la actual ola de inversión en Inteligencia Artificial. Priestley es un reconocido experto en crecimiento empresarial, fundador de varias compañías internacionales y autor de bestsellers como Key Person of Influence, Oversubscribed y Entrepreneur Revolution.
Sus principales argumentos fueron:
• Históricamente, los periodos de sobreinversión en infraestructura (ferrocarriles, telecomunicaciones, autopistas) han terminado en fuertes correcciones económicas cuando la capacidad instalada supera la demanda real. Priestley habla de un patrón, que cada vez que se invierte mas del 3% del BIP en infraestructura, sigue un colapso en las bolsas que dura hasta 10 años.
• A diferencia de las infraestructuras tradicionales, los chips y servidores de IA pierden competitividad en apenas 3 a 5 años, obligando a reinversiones constantes y aumentando significativamente el riesgo financiero del sector.
Vamos a analizar sus declaraciones.
¿Es verdad que los centros de datos (data centers) tienen un ciclo de vida útil de apenas 3 o 4 años antes de requerir ser reemplazados?
Existe una confusión conceptual clave en el argumento entre el continente (el edificio del centro de datos) y el contenido (la infraestructura de cómputo en su interior).
La infraestructura física —el edificio de concreto, la subestación eléctrica y las instalaciones de refrigeración— está diseñada para durar entre 15 y 20 años. Sin embargo, la premisa del video es plenamente real si nos enfocamos en el hardware especializado de IA (chips y servidores). Las unidades de procesamiento gráfico (GPUs) orientadas a IA, como las arquitecturas Nvidia H100 o Blackwell, sufren una obsolescencia tecnológica acelerada de entre 3 y 5 años.
Esto ocurre porque los avances en algoritmos y hardware son tan rápidos que los procesadores de generaciones anteriores se vuelven comercialmente inviables e ineficientes en consumo energético mucho antes de fallar físicamente. En otras palabras, el edificio puede durar dos décadas, pero los chips que contiene pueden perder gran parte de su valor económico en apenas unos años.
¿Existe un patrón histórico real donde destinar más del 3% del PIB a proyectos de infraestructura quiebre la economía por una década?
La idea de que los excesos de capital dirigidos a la infraestructura pueden provocar recesiones severas es consistente con las teorías económicas de sobreinversión (ciclos de capital). El analista cita precedentes históricos como la “Manía del Ferrocarril” (Railway Mania) del siglo XIX, donde se invirtieron enormes sumas en líneas ferroviarias redundantes que terminaron contribuyendo a los Pánicos financieros de 1847 y 1873, o la burbuja de las telecomunicaciones (Dot-com) del año 2000, cuando la instalación masiva de “fibra oscura” creó un exceso de capacidad que llevó a la quiebra a numerosas empresas del sector.
Sin embargo, establecer un límite matemático rígido como el 3% del PIB como detonante automático de una depresión de diez años constituye una simplificación excesiva. No existe un consenso académico ni un umbral empírico universalmente aceptado que valide esa cifra exacta. La evolución aproximada de la inversion en IA en EE.UU. ha sido la siguiente:
- 2023: 175.000 millones USD
- 2024: 275.000 millones USD
- 2025: 325.000 millones USD
- 2026: 550.000 millones USD (estimado)
Seria una inversión total hasta ahora de USD 1.3 billones. Si tomamos un PIB estadounidense de unos 29–30 billones USD estariamos hablando de 4.42%.
Lo que sí está ampliamente respaldado por la historia económica es que cuando grandes cantidades de capital se concentran en activos que no generan flujos de caja suficientes ni valor productivo real en el corto plazo, el sistema financiero suele enfrentarse a una corrección significativa o incluso a un crash. La lección histórica no es que exista un número mágico del 3%, sino que la sobreinversión prolongada suele terminar en una fase de ajuste dolorosa cuando las expectativas de rentabilidad no se materializan.
¿Por qué se afirma que la infraestructura de IA durará mucho menos que las carreteras o los rieles construidos en revoluciones industriales previas?
En el pasado, un dólar invertido en una vía de ferrocarril (siglo XIX) o en una autopista (siglo XX) continuaba facilitando el comercio y generando valor durante 30, 50 o incluso 100 años, con costos de mantenimiento relativamente bajos.
En contraste, las empresas tecnológicas actuales están invirtiendo y endeudándose por miles de millones de dólares en chips especializados para IA, una infraestructura que puede perder gran parte de su ventaja competitiva en apenas 3 a 5 años debido al rápido avance de la tecnología. Cada nueva generación de hardware ofrece mejoras significativas en rendimiento y eficiencia energética, acelerando la obsolescencia de los equipos existentes.
Esta dinámica obliga a las compañías a realizar una reinversión constante, agresiva y de gran escala, muy diferente a la infraestructura tradicional. Mientras una carretera puede seguir siendo útil durante décadas, un centro de datos de IA necesita actualizar periódicamente sus componentes más importantes para seguir siendo competitivo.
Por ello, uno de los principales riesgos señalados por Priestley es que la actual revolución de la IA requiere una intensidad de capital extraordinariamente elevada, con activos que se deprecian económicamente mucho más rápido que los utilizados en revoluciones industriales anteriores. La infraestructura física permanece, pero el hardware que genera valor debe ser reemplazado continuamente.
¿El modelo financiero actual de la Inteligencia Artificial carece de sentido? ¿Estamos a las puertas de un colapso financiero global en el año 2029?
La premisa económica subyacente es sumamente válida. Actualmente existe una desconexión significativa entre el gasto de capital (CapEx) de las grandes tecnológicas y los ingresos reales generados por la Inteligencia Artificial. Diversos informes de Wall Street, incluidos análisis de Goldman Sachs y el conocido informe de Sequoia Capital sobre la “burbuja de los $600 mil millones”, han expresado preocupaciones similares.
Para que la construcción masiva de centros de datos, chips y capacidad computacional sea sostenible, la economía global tendría que generar cientos de miles de millones de dólares en nuevos ingresos atribuibles directamente a la productividad impulsada por la IA. Sin embargo, hasta ahora, la adopción y monetización por parte de los usuarios finales avanzan a un ritmo considerablemente inferior al de las inversiones realizadas por las grandes tecnológicas.
Respecto a la predicción de un colapso en 2029, conviene mantener cierta prudencia. La fecha parece responder más a una narrativa simbólica vinculada al centenario de la Gran Depresión de 1929 que a un modelo económico capaz de anticipar con precisión cuándo podría estallar una burbuja.
Lo que sí parece razonable afirmar es que existe un riesgo real de corrección si la rentabilidad de la IA no crece lo suficientemente rápido para justificar el enorme volumen de inversión actual. La gran incógnita para los próximos años no es si la IA tendrá impacto económico, sino si ese impacto llegará antes de que los inversores comiencen a exigir retornos acordes con los cientos de miles de millones de dólares que hoy se están destinando a esta infraestructura.
Conclusion
Las advertencias de Daniel Priestley merecen atención porque señalan un riesgo real: la posibilidad de que la inversión en infraestructura de IA esté creciendo más rápido que su capacidad actual de generar ingresos. La historia demuestra que muchas revoluciones tecnológicas —como los ferrocarriles, Internet o la electricidad— atravesaron periodos de sobreinversión y fuertes correcciones antes de transformar permanentemente la economía.
La evidencia actual sugiere que existe una desconexión entre el enorme gasto en centros de datos y chips de IA y los ingresos que hoy genera la tecnología, pero eso no implica necesariamente un colapso financiero global. Lo más probable es que el mercado experimente una combinación de ganadores y perdedores: algunas inversiones en IA podrían resultar excesivas, mientras que otras podrían convertirse en la infraestructura fundamental de la economía de las próximas décadas.
En otras palabras, Priestley probablemente tiene razón al advertir sobre el riesgo de sobreinversión, pero no existe evidencia suficiente para afirmar con confianza que habrá un colapso global en 2029.
Datos claves de la semana pasada
🟢 Core PCE Price Index MoM: 0.2% vs 0.3% expected
🟢 Durable Goods Orders MoM: 7.9% vs 3.5% expected
🔴 GDP Growth Rate QoQ: 1.6% vs 2.0% expected
🔴 Personal Income MoM: 0.0% vs 0.4% expected
🟡 Personal Spending MoM: 0.5% vs 0.5% expected
🔴 New Home Sales: 0.622M vs 0.67M expected
🔴 New Home Sales MoM: -6.2% vs -3.2% expected
Lectura: Los datos muestran una economía que se está desacelerando más de lo esperado, pero al mismo tiempo una inflación que sigue moderándose, lo que es positivo para la Fed y para los mercados. El balance general es ligeramente positivo, ya que el dato más importante de la semana (Core PCE) sorprendió favorablemente, compensando la debilidad observada en crecimiento, ingresos personales y vivienda.
Datos claves de esta semana
Lunes
🔹 ISM Manufacturing PMI: Anterior 52.7 | Esperado 52.6
Martes
🔹 JOLTs Job Openings: Anterior 6.87M | Esperado 6.87M
Miércoles
🔹 ISM Services PMI: Anterior 53.6 | Esperado 53.6
Viernes (dia mas importante!)
🔹 Non-Farm Payrolls: Anterior 115K | Esperado 96K
🔹 Unemployment Rate: Anterior 4.3% | Esperado 4.3%
Lectura: El mercado espera una desaceleración gradual del empleo y de la economía, pero no una recesión. Los PMIs sugieren que la actividad económica sigue expandiéndose, mientras que el consenso espera una creación de empleo más moderada. Es importante destacar que no se espera un aumento de la tasa de desempleo, que debería mantenerse estable en 4.3%. Si los datos salen cerca del consenso, reforzarían el escenario de soft landing y mantendrían abierta la puerta a futuras bajadas de tasas por parte de la Fed.
Tuits destacados



















AI Portfolio Update – Semana 23
Prompt: beat the S&P 500
Portafolio gestionado 100% por IA. Adaptación dinámica al entorno macro para maximizar outperformance.
📊 Nueva Asignación
🔹 GLD (physical gold): 18% → 16% 🏆
🔹 TLT (long-term U.S. Treasuries): 16% → 14%
🔹 XLV (U.S. healthcare): 13% → 12% ⚕️
🔹 SHV (short-term Treasuries / cash): 7% → 5% 💵
🔹 VTC (investment-grade corporates): 8% =
🔹 QQQ (Nasdaq-100): 15% → 17% 🤖
🔹 SMH (semiconductors): 11% → 13% ⚡
🔹 SPY (S&P 500): 6% → 7%
🔹 ACWX (global ex-US equities): 5% = 🌍
🔹 IWO (U.S. small-cap growth): 4% → 6%
🧠 Ajustes Tácticos
🔼 Nuevo aumento en QQQ y SMH ante la continuidad del liderazgo de IA, centros de datos, software e infraestructura tecnológica.
🔼 Incremento importante en IWO, ya que las expectativas de recortes de tasas para los próximos 12 meses continúan favoreciendo small caps y empresas de crecimiento.
🔼 Aumento moderado en SPY para capturar una amplitud de mercado cada vez más saludable.
🔽 Reducción adicional de GLD y TLT tras varios meses de fuerte rendimiento relativo y ante una economía estadounidense que sigue mostrando resiliencia.
🔽 Reducción de SHV para financiar la rotación hacia activos de mayor crecimiento.
🎯 Estrategia para la Semana 23
La estrategia entra en una nueva fase: “participar en el rally sin perseguirlo”.
La narrativa dominante sigue siendo favorable para activos de riesgo:
• Crecimiento económico positivo en EE.UU.
• Mercado laboral estable
• Beneficios corporativos sólidos
• Expansión continua de la inversión en IA
• Condiciones financieras menos restrictivas que hace un año
Sin embargo, las valuaciones son cada vez más exigentes y el sentimiento del mercado se acerca nuevamente a niveles de optimismo elevado.
Por ello, el portafolio mantiene una protección relevante mediante GLD, TLT, XLV y VTC, pero el peso de las posiciones ofensivas supera ya claramente al de las defensivas por primera vez desde comienzos de año.
La estrategia pasa de una postura de preservación de capital a una postura de crecimiento controlado.
📈 Performance YTD (no verificado)
AI Portfolio: +15.3% YTD
S&P 500: +10.52% YTD
Outperformance vs S&P 500: +4.78%
Disclaimer legal:
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Este contenido no constituye una oferta, recomendación, asesoramiento financiero, fiscal, legal ni una invitación para comprar o vender instrumentos financieros o realizar cualquier tipo de inversión. Toda inversión implica riesgos, incluida la posible pérdida de capital. Antes de tomar cualquier decisión financiera o de inversión, se recomienda consultar con asesores profesionales independientes.
El rendimiento pasado no constituye garantía de resultados futuros. Ni el autor, ni la empresa, ni sus colaboradores asumirán responsabilidad alguna por pérdidas o daños directos o indirectos derivados del uso de la información contenida en este documento.